Cruzada por el tiempo real

Una reseña del libro El Tiempo de Abdón Ubidia

RESEÑAS

Josué López

8/26/20264 min read

Cruzada por el tiempo real

Josué Julián López

Una cruzada por el tiempo real: el valor de la paciencia y del presente frente a la tiranía de la velocidad digital.

Tic-tac. La clásica onomatopeya del reloj de manecillas que representa el paso de los segundos ha sido reemplazada por un nuevo ruido, más discreto y familiar: bip-bip. La onomatopeya moderna del tiempo incrustada en nuestros teléfonos o alarmas digitales. Esta transición revela cómo el tiempo cambia su propio rostro, como lo indica el prefacio de Tiempo (2015) de Abdón Ubidia, al repasar la evolución de las formas en que lo medimos. Una apertura significativa para un libro en contra de la velocidad, que apuesta por la paciencia y el presente, recalcando que vivimos bajo el dominio de esta gran noción corrupta: el tiempo.

Abdón Ubidia, escritor quiteño de 81 años, ha dedicado su carrera a andar por las manecillas de la ciencia ficción, un género que tiene estrecha relación con la alteración cronológica. Tiempo es considerada la cuarta entrega de Divertinventos, obras en las que Ubidia realiza viajes temporales para explorar futuros y utopías. Podría creerse que estos relatos auguran un mundo aún inalcanzable. Sin embargo, Dani Cavallaro, investigador británico especializado en cyberpunk y ciencia ficción, sostiene que este tipo de obras reflejan la descomposición y desorden cultural ya palpables en el presente.

Para pensar en la velocidad, basta subirse a un bus, y no por los arranques abruptos de los conductores, sino por la rapidez con que los pasajeros envían mensajes o deslizan los pulgares en sus pantallas. Incluso los dispositivos reflejan la prisa con que avanzan: se vuelven obsoletos en poco tiempo. Ubidia advierte esto en el cuarto cuento —de un total de once relatos— de Tiempo: “La impresora de cuatro dimensiones”, una bofetada a la urgencia por lo nuevo y lo rápido. Hypatía, personaje que desea abolir la velocidad y ralentizar el ritmo de vida, dice: “¿A dónde corremos? ¿Quién nos persigue? ¿A dónde vamos a llegar? ¿Qué perseguimos?” (Ubidia, 2015), para luego perder poco a poco la esperanza con la aparición de artefactos capaces de comprimir en minutos grandes sinfonías o teletransportar objetos, anulando la vivencia del viaje y la música

En los cuentos cinco y seis se despliegan historias que invitan a reflexionar acerca de la sobreinformación y la paciencia. Al estilo de Black Mirror, “Del nuevo א” presenta un chip cerebral que permite conocer toda la información existente. Nuevamente Tiempo dirige la atención hacia nuestra cotidianidad, pues al deslizar rápidamente las pantallas, recibimos una cantidad descomunal de información —muchas veces innecesaria o falsa— que acribilla nuestros receptores. En este relato, el autor diferencia entre el mundo de datos y el mundo real, recalcando que nos dirigimos irremediablemente hacia el primero, suprimiendo la experiencia misma. Esta idea se complementa con “El tiempo elástico o ¿cuánto duran los deseos?”. Aquí aparece La Casa de los Deseos, una tienda que hace que Verlag —cliente que acude al lugar— se cuestione su propia idea de deseo. Allí, la paciencia se ofrece como freno al impulso de quererlo todo, revelando que muchos anhelos no son más que caprichos. Antes de irse, Verlag escucha una frase que enlaza silenciosamente el trasfondo de estos relatos: “Un deseo, para ser de verdad, debe tener la naturaleza del amor” (Ubidia,2015)

Al ritmo del adagio Carpe diem, dos relatos en particular advierten la ansiedad hacia el futuro y la añoranza del pasado. “¿Cuánto dura el futuro?” cuenta la relación amorosa entre Biggi y el narrador, que ocurre en una habitación aislada del paso del tiempo donde el futuro no existe porque es apenas “el revoltijo de unos cuantos caminos imaginarios labrados en el desierto” (Ubidia, 2015). Con una pintura de una chimenea al rojo vivo, los amantes tienen el eterno presente para consumar su relación, sin pensar en las falsas promesas del porvenir. Por su parte, en “Del tiempo y las edades”, María está sometida a un tratamiento al estilo de El curioso caso de Benjamin Button, rejuveneciendo hasta sumirse en la nada. El protagonista, su pareja, que inevitablemente se convierte en su padre, no indaga en el pasado de María. Su relación consiste en despojarse de la memoria y acompañarse en el extraño proceso que ella atraviesa

Tiempo arremete contra la rapidez y el sentido de urgencia con que se desarrolla la sociedad. Es una cruzada por recuperar el tiempo real, liderada por la paciencia y el presente, pero sobre todo por la compañía, la amistad, el codo a codo que a veces el hombre olvida por meditar sobre épocas lejanas. Porque “Quizá la más perversa manera de sufrir o percibir el tiempo sea la soledad” (Ubidia, 2015).

Son once relatos que componen esta obra, dejando al lector una hora libre, esa hora doce con la que el reloj se completa corresponde a la experiencia de quien opte por desacelerar y abrir este libro, de preferencia, deteniéndose por completo y, si es posible, con alguien al lado.

Josué López, Quito, Ecuador (1998). Magíster en Literatura comparada: estudios literarios y culturales por la Universidad Autónoma de Barcelona en el 2023. ‎Ganador de la edición especial del Premio Nacional de Literatura Aurelio Espinosa Pólit en la categoría cuento (2023). ‎Publicó el libro de crónicas Jugando con la realidad: historias de la cotidianidad, gracias a la convocatoria pública Pichincha en libros 2024. ‎Docente de Lengua y Literatura y Cofundador de la Comunidad Literaria El Tintero. Ganador del Premio Caníbal lector, Editorial El Conejo (2025). 

Inktelecta

Es un proyecto asociado con
Editorial El Conejo


www.editorialelconejo.com

Suscríbete a nuestra newsletter


© Inktelecta, 2026

Edición y web: Santiago Larrea